La Musica Notturna delle Strade di Madrid: Luigi Boccherini

Para mi uno de los mejores compositores clásicos es sin duda Luigi Boccherini, era imposible que alguien asi no estuviera en este blog.

Aparte nunca se que se la pasa a mi perra por la cabeza, pero cuando escucha sonido de guitarras, castañuelas, cante, viene como una loca taconeando, jodida extremeña de adopción,  porque nació en Madrid. Cosas que pasan. Aunque si lo pienso, no es normal tener un perro que se muera antes por comer olivas que por las sobras de un chuletón, la jodida come por orden,  primero las olivas y después las sobras, cuantos perros serán unos viciosos de las olivas, sera normal? en fin no se, la mía lo es.

Dejo una gran obra clásica;

La Musica Notturna delle Strade di Madrid

Fandango

Otra gran obra compuesta con el asesoramiento de Goya.

y porque llevada al teatro con la compañia de Antonio Gadez

Biografía

(Lucca, actual Italia, 1743 – Madrid, 1805) Compositor y violoncelista italiano. Dentro del período clásico, Luigi Boccherini es siempre el gran olvidado, a pesar de la estima que le profesaron músicos como Franz Joseph Haydn, quien reconocía su singular aportación al desarrollo de la música de cámara. Formado en su ciudad natal como violoncelista, instrumento poco considerado entonces, en 1768 se trasladó a París, donde recibió la oferta de entrar al servicio de la corte española como músico de cámara del infante don Luis. Establecido en Madrid, prosiguió su labor creadora, dando a la imprenta algunas de sus obras más célebres, como las basadas en motivos españoles, y en especial el Quintettino Op. 30 n.º 6 «La musica notturna di Madrid» (1780) o el Quinteto de cuerda Op. 50 n.º 2 «Del Fandango» (1788). Durante sus últimos años hubo de ver cómo su música y su persona caían en el olvido. Autor prolífico, se le deben un Stabat Mater (1781), veintiséis sinfonías, entre las que destaca la subtitulada La casa del diablo, ciento quince quintetos y ciento dos cuartetos.


Luigi Boccherini

Boccherini inició sus estudios con el abate Vanucci en el seminario de su ciudad natal y los continuó en Roma, dedicándose al mismo tiempo al violoncelo y a la composición. Habiendo regresado a Luces, estrechó amistad con el violinista Filippo Manfredi y emprendió con él una afortunadísima gira artística que duró varios años. En 1768 llegó a París, donde obtuvo calurosa acogida y donde publicó sus primeros tríos y cuartetos.

En 1769, siempre con Manfredi, se trasladó a Madrid, invitado por el embajador de España en París: allí obtuvo el calificativo de “compositor y virtuoso de cámara” del infante don Luis, hermano del rey, conservándolo hasta la muerte del infante, ocurrida en 1785. De 1787 a 1797 escribió música solamente para Federico Guillermo de Prusia, que le había conferido el título de compositor de cámara con una pensión anual.

Muerto Federico Guillermo en 1797, Boccherini perdió la pensión y su situación económica empeoró rápidamente. Durante un breve período, de 1799 a 1802, gozó de nuevo de una cierta prosperidad gracias a la generosa protección de Luciano Bonaparte, al que había dedicado algunas de sus obras; pero después que el embajador francés hubo de abandonar Madrid, perdió este último apoyo y pasó los últimos años de su vida en estado de indigencia. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de San Justo de Madrid; transportados a Lucca en 1927, se conservan en la iglesia de San Francisco.

Luigi Boccherini es quizá el más importante compositor italiano de música instrumental del siglo XVIII, estabilizador del estilo de cámara basado en la concepción de cuartetos con sus numerosísimos tríos, cuartetos, quintetos y sextetos. Músico extraordinariamente fecundo, es autor de casi quinientas composiciones, entre las cuales figuran no menos de sesenta tríos, ciento dos cuartetos, ciento quince quintetos, dieciséis sextetos, dos octetos y veinte sinfonías.

En todos estos trabajos, el compositor sobresale por la riqueza de la invención melódica y por la fluidez del diálogo instrumental, llevado con gracia y equilibrio a través de una sucesión de sonrientes exquisiteces, entre las que se insinúan algunas veces acentos levemente patéticos: son famosos el Concierto para violoncelo y orquesta y el Minueto en la mayor. Escribió también la ópera La Clementina (1765), los oratorios juveniles Giuseppe riconosciuto y Gioas re di Giuda, un Stabat Mater (1800), una misa (1800), algunas cantatas y diversas arias académicas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s